miércoles, 14 de febrero de 2007

San José bajo sospecha: denuncian que incentivó a ULIFF para que le empatara o ganara a Canelones

El informe fue publicado el martes por el periódico “Punto y Aparte” de Sarandi Grande y asegura que la selección blanca “compró el punto” rescatado ante los canarios

Fue un partido en que un empate terminó siendo celebrado con idéntica intensidad que cuando se gana una copa, solo que –en este caso- el detalle que llamó poderosamente la atención es que no había ninguna “copa” que levantar ni mucho menos una clasificación en juego puesto que quien protagonizó semejante celebración -tras igualarle 3 a 3 a Canelones- fue un equipo eliminado de todo: ULIFF.

“Si ustedes le ganan a Canelones le pagamos un premio de 1.600 pesos y si empatan 1.200” decía el mensaje enviado desde San José. Esta información fue entregada por un medio gráfico de Sarandi Grande que en su edición del martes publicó que los abrazos emocionados del plantel de ULIFF escondían algo turbio. El periódico “Punto y Aparte” denunció que la selección de ULIFF fue incentivada para elevar su rendimiento ante Canelones (la selección de Florida Interior, tras perder los cuatro encuentros anteriores, estaba ya eliminada cuando jugó ante los canarios) y así empatarle o ganarle, pero lo escandaloso de la información es que este dinero (con la intención de potenciar el rendimiento) provino de San José. “El único punto que a la postre obtuvo la selección mayor de Sarandí Grande fue comprado literalmente, o “incentivado” y terminó dejando fuera de la competencia a Canelones, a favor de San José” denuncia en sus páginas.
En la crónica, firmada por el periodista Álvaro Aguiar, el título central expresa “San José pagó un incentivo a Sarandi para que le ganara a canelones” mientras que en el titular colgado agrega “lo que esconde el festejo en Canelones”. Y en verdad, las fotos que completan el informe son elocuentes sobre la desmesurada alegría de los futbolistas (luego de igualarle 3 a 3) quienes deportivamente no tenían demasiadas razones para reaccionar tan efusivamente. Aún con ese punto, nadie los iba a sacar del último escalón de la serie. Es más, hasta el citado cruce, en 360 minutos, no habían podido marcar siquiera un tanto.
Al denunciar la trama, Aguiar asegura que hubo una conexión con un jugador de ULIFF -laboralmente vinculado con San José- para cerrar este pacto secreto (aunque no tanto luego): “hay un jugador de Sarandí Grande con vinculaciones laborales en aquel departamento y con quien gente de San José tiene confianza. Por esa vía vino el ofrecimiento, por esa vía se canalizó en el más absoluto silencio, pero la información comenzó a filtrarse y en la jornada de ayer (por el lunes) ya era “vox populi” en la ciudad. El dinero con 24 premios de $1200 cada uno llegó y fue repartido entre jugadores y cuerpo técnico, representó individualmente más de lo que recibieron por recaudación cada jugador por jugar todo el torneo con la selección local. Debido a que algunos jugadores abandonaron el barco antes de finalizado el torneo, no cobraron el “premio”, aunque sí lo hicieron otros que por diferentes motivos no fueron a Canelones, pero con una justificación.” Más allá de la descripción del proceso de la negociación “camuflada”, el colega floridense contrasta lo desastroso de la producción de ULIFF hasta ese partido y la “sorprendente” reacción que experimentó el equipo ante Canalones: “el único punto que a la postre obtuvo la selección mayor de Sarandí Grande fue comprado literalmente, o “incentivado” y terminó dejando fuera de la competencia a Canelones, a favor de San José”.
Agrega el artículo que “el ofrecimiento vino desde San José antes del partido contra Canelones. `si ustedes le ganan a Canelones le pagamos un premio de $ 1600 y si empatan $ 1200`. Lo que parecía impensable a la vista de la campaña que había tenido ULIFF ya que deportivamente había perdido con todos, y no había podido concretar ni siquiera un gol en todo el torneo. Quienes vimos el partido – dice Aguiar - no podíamos creer el resultado final. Canelones fue ganando hasta la media hora del segundo tiempo por 3 a 0, con una amplia dominación y el empate tuvo más de casualidad que de argumento deportivo. En efecto dos minutos pasado de los reglamentarios un “garronazo” de Diego Paris de tiro libre puso el 3 a 2, y dos minutos más tarde, o sea en el cuarto minuto de los descuentos (cinco había dado en total el duraznense) en una gran jugada de Paris por izquierda deja a dos hombres por el camino y levanta el centro, allí González se enreda con el balón y llega Zuccotti para convertir el tercero. Detrás de la alegría por el resultado deportivo se escondía algo, la satisfacción por haber dado cumplimiento al favor de San José”.