Clasificaron y salvaron un invicto de 5 partidos: empataron en los 90 a pura garra
Para los dos, el partido tenía un único sentido: definir quien era el mandamás de la Serie. San José estaba al borde de conseguirlo mientras que Colonia, de ganar, podía igualar la línea de la selección blanca y estuvo a punto de ser así. Pero los chicos sacaron un corazón bien grande –ante la ausencia de ideas-, clavaron el empate con el reloj marcando 90’ y tramitaron agónicamente su pasaporte a Segunda Fase.
Los pibes volvieron a sacar la cara por el fútbol de San José. Con este empate agónico, solo un desastre los podría despojar del primer puesto de la Serie pero lo que más interesa es que tramitó –no sin sufrir- su pasaporte a Segunda Fase. Ahora, acumula 11 puntos y juega con ULIFF eliminado. En tanto que sus escoltas, Canelones y Colonia (con 8 unidades), se cruzan entre sí. El sueño de los pibes, de volver a ser el mejor del Sur, sigue intacto.
Esta vez, la selección sufrió hasta el último segundo para sostener su línea ascendente en la tabla. Anoche, la fórmula para sumar fue sin tanta cabeza (escasearon las ideas) pero con exceso de corazón (la garra fue decisiva para completar el vacío anterior).
El tanto inicial de Colonia (Collazo a los 11’) condicionó a San José al extremo de deformar sus planes y desviarlo de sus clásicas intenciones de transición veloz y exacta
de defensa a ataque.
El impacto del tanto coloniense tuvo efectos muy nocivos en el funcionamiento colectivo de San José. Con el 0 - 1, los pibes perdieron la calma para el traslado vía terrestre del balón y terminaron cayendo en injustificados e impresentables pelotazos que no lo condujeron a ningún lado. Con el agravamiento de los cortocircuitos entre sus líneas, la blanca abandonó de a poco el control
de la acción y por unos cuantos minutos la confusión contagió a todos. Superado este lapso de inestabilidad (unos 15 minutos), San José volvió a conseguir su mejor personalidad colectiva y pudo jugar el partido en los últimos 30 metros siendo lo desafiante y peligroso que no fue antes. El avance en el campo, nuevamente, se produjo con pelota al pie y las opciones de gol amenazaron con equilibrar las cosas. La más clarita de ellas estuvo en los zapatos de Cola y se anuló con una salvada en la línea. Cuando los volantes activaron su movilidad y toqueteo en media cancha, la blanca recuperó su mejor estado futbolístico y minimizó el potencial de Colonia que se limitó a salir de contragolpe aunque sin demasiado acierto. El equipo de William Gasso, terminó la primera mitad haciendo retroceder a los colonienses con coraje pero esta progresión filosa no sería transferida a los segundos 45 minutos. Allí, los nervios jugaron un encuentro extra convirtiendo la propuesta blanca en muy difusa e improductiva llegando cada vez menos y alejándola poco a poco del arco. Las combinaciones de mitad de campo en adelante se hicieron muy accidentadas y se quedó sin potencia ofensiva.
En ese tramo, el partido se desdibujó por completo entre la pierna fuerte, la fricción y le torpeza para hacer circular la pelota. Ambas oncenas intercambiaron impotencias y desprolijidades: entre San José que no podía y Colonia que no quería, el resultado parecía inalterable. Es que San José parecía encaprichado en centralizar su búsqueda y encontrar soluciones individuales y así se debilitaba por completo. Si embargo, quemados sus atributos más talentosos, y empujado al terreno exclusivo del cuerpo a cuerpo, San José (con Pastorín destacándose en cada subida por su lateral) jugó su última carta: la de la garra. Una “garra” que le sirvió para arañar en los noventa un empate (con la complicidad del arquero coloniense, Bruno Sellanes, de puro guapo, puso el 1 a 1 en un centro) que se traduce en una palabrita contundente: clasificación.
Cancha: Nacional de Nueve Helvecia
Público: 2.500 personas
Árbitros: José Vizcaíno, Williams Sención y Aníbal Sosa (Maldonado Interior)
Colonia 1
Fernando Long
Leandro Andujar
Juan Collazo
Daniel Ferrón
Rúben La Paz
Maximiliano Medina
Paulo Rodríguez
Martín Suárez
Jonathan Pino (Pereira)
Fernando Mesa
Federico Colman (Waler)
D.T: Roberto García
San José 1
Nicolás Moreno
Agustín Morales (Scott)
Pedro Adán
Bruno Sellanes
Luis Pastorín
Santiago Valiente
Nicolás Morán
Federico Bauza
Emiliano Sarazola (Ruíz)
Matías Pérez
Enzo Cola (Hornes)
D.T: William Gasso
Goles: 11’ Collazo (C) y 90’ Sellanes (SJ)
Para los dos, el partido tenía un único sentido: definir quien era el mandamás de la Serie. San José estaba al borde de conseguirlo mientras que Colonia, de ganar, podía igualar la línea de la selección blanca y estuvo a punto de ser así. Pero los chicos sacaron un corazón bien grande –ante la ausencia de ideas-, clavaron el empate con el reloj marcando 90’ y tramitaron agónicamente su pasaporte a Segunda Fase.
Los pibes volvieron a sacar la cara por el fútbol de San José. Con este empate agónico, solo un desastre los podría despojar del primer puesto de la Serie pero lo que más interesa es que tramitó –no sin sufrir- su pasaporte a Segunda Fase. Ahora, acumula 11 puntos y juega con ULIFF eliminado. En tanto que sus escoltas, Canelones y Colonia (con 8 unidades), se cruzan entre sí. El sueño de los pibes, de volver a ser el mejor del Sur, sigue intacto.Esta vez, la selección sufrió hasta el último segundo para sostener su línea ascendente en la tabla. Anoche, la fórmula para sumar fue sin tanta cabeza (escasearon las ideas) pero con exceso de corazón (la garra fue decisiva para completar el vacío anterior).
El tanto inicial de Colonia (Collazo a los 11’) condicionó a San José al extremo de deformar sus planes y desviarlo de sus clásicas intenciones de transición veloz y exacta
de defensa a ataque.El impacto del tanto coloniense tuvo efectos muy nocivos en el funcionamiento colectivo de San José. Con el 0 - 1, los pibes perdieron la calma para el traslado vía terrestre del balón y terminaron cayendo en injustificados e impresentables pelotazos que no lo condujeron a ningún lado. Con el agravamiento de los cortocircuitos entre sus líneas, la blanca abandonó de a poco el control
de la acción y por unos cuantos minutos la confusión contagió a todos. Superado este lapso de inestabilidad (unos 15 minutos), San José volvió a conseguir su mejor personalidad colectiva y pudo jugar el partido en los últimos 30 metros siendo lo desafiante y peligroso que no fue antes. El avance en el campo, nuevamente, se produjo con pelota al pie y las opciones de gol amenazaron con equilibrar las cosas. La más clarita de ellas estuvo en los zapatos de Cola y se anuló con una salvada en la línea. Cuando los volantes activaron su movilidad y toqueteo en media cancha, la blanca recuperó su mejor estado futbolístico y minimizó el potencial de Colonia que se limitó a salir de contragolpe aunque sin demasiado acierto. El equipo de William Gasso, terminó la primera mitad haciendo retroceder a los colonienses con coraje pero esta progresión filosa no sería transferida a los segundos 45 minutos. Allí, los nervios jugaron un encuentro extra convirtiendo la propuesta blanca en muy difusa e improductiva llegando cada vez menos y alejándola poco a poco del arco. Las combinaciones de mitad de campo en adelante se hicieron muy accidentadas y se quedó sin potencia ofensiva.
En ese tramo, el partido se desdibujó por completo entre la pierna fuerte, la fricción y le torpeza para hacer circular la pelota. Ambas oncenas intercambiaron impotencias y desprolijidades: entre San José que no podía y Colonia que no quería, el resultado parecía inalterable. Es que San José parecía encaprichado en centralizar su búsqueda y encontrar soluciones individuales y así se debilitaba por completo. Si embargo, quemados sus atributos más talentosos, y empujado al terreno exclusivo del cuerpo a cuerpo, San José (con Pastorín destacándose en cada subida por su lateral) jugó su última carta: la de la garra. Una “garra” que le sirvió para arañar en los noventa un empate (con la complicidad del arquero coloniense, Bruno Sellanes, de puro guapo, puso el 1 a 1 en un centro) que se traduce en una palabrita contundente: clasificación.Cancha: Nacional de Nueve Helvecia
Público: 2.500 personas
Árbitros: José Vizcaíno, Williams Sención y Aníbal Sosa (Maldonado Interior)
Colonia 1
Fernando Long
Leandro Andujar
Juan Collazo
Daniel Ferrón
Rúben La Paz
Maximiliano Medina
Paulo Rodríguez
Martín Suárez
Jonathan Pino (Pereira)
Fernando Mesa
Federico Colman (Waler)
D.T: Roberto García
San José 1
Nicolás Moreno
Agustín Morales (Scott)
Pedro Adán
Bruno Sellanes
Luis Pastorín
Santiago Valiente
Nicolás Morán
Federico Bauza
Emiliano Sarazola (Ruíz)
Matías Pérez
Enzo Cola (Hornes)
D.T: William Gasso
Goles: 11’ Collazo (C) y 90’ Sellanes (SJ)